Galletas con caramelo de malvavisco: Santiaguitas de Bilbao

/
36 Comentarios
Hoy, 3 de febrero es San Blas. Médico allá en el siglo IV, es patrón de los otorrinolaringólogos y azote de las piadosas afecciones de garganta, desde que sacara una espina de la garganta de un chavalillo.

Su festividad se celebra en mucho lugares: en Bilbao, entre rezo y bendición se intercalan ristras de rosquillas y caramelos de malvavisco. Puede que Bilbao sea el centro del mundo civilizado, pero sorprendentemente, la existencia de los dulces de malvavisco de Santiaguito es desconocida más allá del Nervión. 

¿Qué es el malvavisco y qué porretas tiene que ver con San Blas? El malvavisco es una planta medicinal con propiedades antiinflamatorias y expectorantes, indicada para gripe, resfriados, faringitis, laringitis, bronquitis, enfisema y asma, entre otras dolencias. Las virtudes curativas de la planta la convirtieron en un ingrediente básico de la botica medieval, y se solía tomar de múltiples formas (infusión, decocción, hervida...) durante el invierno, especialmente en la fiesta de San Blas para potenciar los efectos de la bendición del santo contra los males de garganta.

Los caramelos de malvavisco son una tradición y un tesoro bilbaínos, un sabor que trae viejos recuerdos y que se puede introducir en otras recetas, como unas galletas que, mal está decirlo, pero están buenísimas.


En 1698 se abrió en Bilbao Artesanos del Malvavisco, una confitería que después pasaría a llamarse Santiaguito, debido a la corta estatura de su fundador. Nada menos que 300 años llevan haciendo caramelos con la misma receta: azúcar, raíz de malvavisco y clarea de fruta, como reza el envoltorio, sin conservantes ni colorantes. 

Toda la vida estuvo la confitería Santiaguito al lado de la catedral, en el Casco Viejo, hasta que hace pocos años se trasladó a un local más grande en otro municipio, donde siguen elaborando los caramelos mientras en la capital añoramos la antigua tienda.


El caramelo de malvavisco sabe, valga la redundancia, a caramelo líquido tostado con un toque medicinal, como esos jarabes para la tos que te recetaban de pequeño y hacían que quisieras beberte todo el frasco. 

Junto con los cordones de San Blas (cordoncillos de colores bendecidos este día, que se llevan al cuello 9 días y después se queman), los caramelos de Santiaguito son patrimonio indiscutible de madres y abuelas amorosas. Para reivindicar el valor de este producto de rancio abolengo bilbaino, aquí tenéis una receta para aprovecharlos en unas sabrosas galletas: mantequilla, caramelo, malvavisco y un punto de sal. Santiaguitas de Bilbao, porque yo lo valgo.

Esta receta la podéis hacer con cualquier otro caramelo, ya sea típico de vuestra ciudad (violetas, pajaritas...) o del sabor que prefiráis. Los trocitos pequeños se funden en la masa, dándole sabor a la galletas, mientras que los más grandes aportan una textura crujiente.


Galletas con caramelo de malvavisco
Dificultad, así de primeras: cero patatero y malvavisquero Probables complicaciones: hacer bolitas de tamaños similares... Sabor: sorprendentemente bueno, pensé que iban a ser un churro, y son de las mejores que he hecho! Receta de inspiración: Hard Candy Cookies

INGREDIENTES para una docena


80 gr. de harina
50 gr. de mantequilla maleable, no demasiado blanda
50 gramos de azúcar glas (molido en casa vale de sobra)
50 gr. de caramelo de malvavisco triturado
1 pizca de sal
1/4 cucharadita de vainilla
sal en escamas



PREPARACIÓN

Primero, triturar los caramelos: mejor metidos aún dentro de sus papeles y entre dos trapos de cocina, golpearlos con un rodillo. No demasiado, porque se hacen papilla enseguida, es mejor obtener algunos trozos más grandes que otros para que luego se noten al masticar. 


Mezclar en un recipiente la harina con la sal y las virutas de caramelo. En otro bol aparte, batir la mantequilla junto con el azúcar glas hasta conseguir una crema y después agregarle un cuarto de cucharadita de vainilla.

Echar los ingredientes secos sobre la masa de mantequilla, mezclar un poco con una cuchara y después amasar con las manos para conseguir una masa homogénea.  Con una cuchara o los dedos, coger pedazos uniformes de masa y hacer bolitas de unos 3 cm de diámetro, poniéndolas sobre una fuente o plato. Tapamos el plato y lo metemos en la nevera durante 1 hora.

Ya casi está, podéis despreocuparos durante 50 minutos y salvar el mundo de mientras. 10 minutos antes de sacar las bolas de la nevera, precalentar el horno a 170 grados, y preparar una bandeja cubierta con papel antiadherente.

Sacar la masa, y distribuir las bolitas dejando bastante espacio entre sí, ya que las galletas se expandirán dentro del horno. Meterlas a cocer durante 20 minutos, más o menos, dependiendo del tamaño. En cuanto veáis que los bordes tienen color dorado, ya estarán listas.

Cuidado al sacar las galletas para enfriarlas! el caramelo se habrá salido en alguna y puede quemar.  Pasadlas a una rejilla para que se enfríen, y echad un poco de sal en escamas (como Maldon) por encima, para acentuar el sabor.


Apunte curioso: ¿por qué llamamos malvavisco al marshmallow americano (nubes, jamones, etc...)?

La raíz de malvavisco (althaea officinalis) se usaba para elaborar dulces de consistencia blanda y gelatinosa, que acabaron derivando en el actual marshmallow ("marsh mallow" es el nombre de la planta en inglés).

Entradas relacionadas

36 comentarios:

  1. Viendo tus galletas se me está ocurriendo hacer unas con los caramelos típicos de León jajaja. Muy buena pinta! Muacks

    ResponderEliminar
  2. esta mañana escuché lo de San Blas en las noticias, no conocía esta tradición y me ha encantado tu receta, tiene una pinta espectacular! y qué bien me viene, yo que estoy con la garganta al revés cada dos por tres jajaja

    Un abrazo enorme, feliz fin de semana!

    ResponderEliminar
  3. No tenía idea de esta tradición, me ha gustado mucho la entrada y las santiaguitas seguro que son una delicia...buen fin de semana...besos

    ResponderEliminar
  4. tiene que estar deliciosas.
    Bss
    La cocina de Mar
    http://la-cocina-de-mar.blogspot.com

    ResponderEliminar
  5. malvavisco es una palabra que resuena a historias como la que nos has contado, a historias con un poco de leyenda y de magia.

    los caramelos me parecen preciosos y las galletas preciosas y deliciosas.

    besitos

    ResponderEliminar
  6. Tienen una pinta expectacular, no conocía la historia de San Blas, se agradece que la cuentes para los que no la sabemos; la verdad es que esas tienen pinta de que arreglan todos los problemas del día, un sofa, una manta y a comerrrrrrrrr

    ResponderEliminar
  7. me encantan tus recetas...y sabes me habia perdido la entrada del tema de colorantes, me han encantado...todo apuntado....

    ResponderEliminar
  8. Bueno esta receta me ha impresionado y me ha gustado mucho ese toque de caramelo.
    A veces lo que pensamos que va a salir un churro (como dices tú), nos sorprende después, saludos

    ResponderEliminar
  9. Unas galletas muy originales
    besos

    ResponderEliminar
  10. Madre mía... cuántos me comí cuando vivía en Bilbao... y los pasteles de arroz???? tienes que ponernos la receta! son una maravilla de la naturaleza!! ;)

    ResponderEliminar
  11. Mi abuela nos compraba todos los años a las nietas pequeñas los cordones de colores para la garganta. Unas galletas buenas para la salud... para que luego protesten del dulce! Tienen una pintaza. Besos.

    ResponderEliminar
  12. Acabo de llegar a casa con cordones y caramelos de Santiaguito bendecidos en San Nicolás. Probare a hacer las galletas, que van proteger la garganta que no veas....

    ResponderEliminar
  13. Guauu, toda una explosión en la boca... me gustan.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  14. Fíjate que después de ver esta receta con caramelos de bilbao me he acordado de los bollos de mantequilla de Zuricalday.... tenía un novio medio vasco (ya no, desde hace 2 tengo uno napoletano...ya ves tú, se conoce que los madrileños no me van porque el primero era gallego jajaja) y me llevó a comerlos y qué cosa taaaan buena madre!

    ResponderEliminar
  15. Como me gustan tus entradas, ya sabes que tengo debilidad por Bilbao y la nostalgia siempre aflora cuando paso por tu blog.
    Estas galletas deben estar riquísimas!
    Que pases un feliz día, y cuidate del frio, que aquí en Cataluña estos días azota fuerte.
    Besitos!

    ResponderEliminar
  16. Tienen una pinta deliciosa, muchas gracias por tus aportaciones culinarias acompañadas de una visión cultural enriquecedora. Te invito a recoger un premio que te he dejado en el blog. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  17. Si es que en el País Vasco teneís unas cosas ricas de verdad. Y los paisajes, qué te voy a contar que no sepas.

    Unas galletas buenísimas.

    Seguro

    Un besín
    Lore

    ResponderEliminar
  18. No conocía este dulce, pero con las galletas debe de estar muy rico.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  19. No conocía esos caramaleos, poer lasgalletas se ven deliciosas con ellos. un besitoo

    ResponderEliminar
  20. Que galletas más originales! Me han encantado, y se me ocurre hacerlas con unos caramelos que tengo por casa muertos del asco y del aburrimientos!
    Pásate por mi blog, he organizado un sorteo para todos aquellos que ya me seguís, para daros las gracias por todo! El premio está genial y es un concurso original, a ver si te animas, muack!

    ResponderEliminar
  21. Dulces dulces dulces, no??ñaaam!!!

    ResponderEliminar
  22. ¡Qué pinta, por Dios, qué creatividad! ¡Esas galletas deben saber a gloria bendita! Si puedes, date un saltito por mi blog en una hora, cosa así, que tengo un regalo para ti. Besos y feliz domingo.

    ResponderEliminar
  23. No sabia que el marshmallow tuviera ningún parentesco con el malvavisco.
    Para mi es una tradición, como otras muchas que me encantan. Ya tengo el cordón bendecido al cuello, y los macarrones de almendra comidos.
    Muy buena idea las galletitas con el sabor del malvavisco. Un besito.
    Flori

    ResponderEliminar
  24. para acompañar un te me parecen de lo mas tentador!

    ResponderEliminar
  25. Acabo de descubrir tu blog y tus recetas, ¡me encantan! El mío lo creé hace unos meses, espero que te guste. ¡Cuenta con una nueva lectora!
    http://www.funfoodiefun.blogspot.com

    ResponderEliminar
  26. yo no lo he probado nunca la verdad.gracias por la info

    ResponderEliminar
  27. Qué receta tan original; tienes una imaginación increíble!!

    ResponderEliminar
  28. Esos caramelos no los conocía, pero deben quedar taaaaannnn ricas estas galletas!!!!!!!!!!
    Besitos

    ResponderEliminar
  29. Hola!!

    Antes de nada felicidades por tu blog, me ha encantado y ya tienes una nueva seguidora.

    He comprobado que tu blog cumple con los requisitos del CÓDIGO DE COCINA HONRADA.

    Te dejo el enlace por si te interesa insertar este reconocimiento en tu blog.

    http://www.cocina-casera.com/2011/12/codigo-de-cocina-honrada-para-blogs.html

    No olvides hacerme saber que los has insertado escribiendome a beacocinera@gmail.con la el nombre y la dirección de tu blog para UNIRTE AL LISTADO!

    Gracias por hacer una cocina honesta y original.

    Un beso!

    ResponderEliminar
  30. me encanta el malvavisco!! hace mil años que no lo como!! de pequeña se lo robaba a mi abuelo aunque me pillaba enseguida por que ni me entraba en la boca y corria el riesgo de perder algún diente de lo pegajoso que solía estar!!

    ResponderEliminar
  31. Mi cumpleaños es el 3 de Febrero, el caramelo es de las cosas que más me gustan, los malvaviscos me chiflan y soy de Santiago....
    GRACIAS, porque sin conocerme, es como si ese día hubieras pensado en mi, y siento que me has hecho un regalo!
    Bicos mil !

    ResponderEliminar
  32. Esto lo hago yo este finde para la oficina. Verás que contentos todos el lunes :)

    ResponderEliminar

Comentarios viciosos, aquí:

Biscayenne. Con la tecnología de Blogger.