Cupcakes monistas de coco y cardamomo

/
23 Comentarios
Cuando el día está de que no, está de que no. A mí me suele ocurrir siempre que tengo que hacer una tarta: las tartas de pisos son mi némesis, mi kriptonita particular. 

Si algo puede salir mal, segurísimo que saldrá terriblemente mal. Que se queme, que se espachurre, que el relleno se desborde, que no pueda cubrirla... Mal que bien, hasta ahora había solventado las vicisitudes tartiles de alguna disimulada manera. Pero este sábado pasado, la hecatombe llegó y tuve que tirar mi primer bizcocho a la basura. Sin contemplaciones, entero, chimpún. 

El pérfido bizcocho tenía pinta de estar hecho, me hacía ojitos desde el horno. Pero al sacarlo después del tiempo recomendado de cocción, enfriarlo, reposarlo y hablarle con mimo, el muy malvado resultó que no estaba cocido por dentro. Al intentar cortarlo en dos pisos, se espanzurró obscenamente y me miró con cara de chufla. 

Aquello (que iba a ser una tarta de piña) estaba incomible y acabó en el cubo de la basura. Y yo, pensando diosmíoyahoraquéhago porque tenía que llevar postre para 25 personas. Sí.

Como ya había preparado el día anterior las flores de adorno, y la crema para rellenar la tarta, pensé que mejor era aprovecharlo y pergeñé unos cupcakes rápidos, de coco y cardamomo para que conjuntasen con lo que ya tenía hecho.

A lo loco, me dio tiempo en una mañana de tenerlos listos, tan monos que no parecen ni hechos por mí. 


Cupcakes de coco y cardamomo

Dificultad, así de primeras: fácil, fácil, no agobiarse. Sabor: exótico y tropical Tiempo: 1 hora, más o menos Receta de inspiración: para la ganaché, un poco cambiada, ésta de Le Fabuleux destin du chocolat.

INGREDIENTES para 24 - 27 cupcakes

180 g. de mantequilla ablandada a temperatura ambiente
200 g. de panela rallada o azúcar moreno
4 huevos
250 ml. de leche de coco
18 g. de impulsor (Royal)
350 g. de harina blanca
50 g. de coco seco rallado
cardamomo en polvo, una miaja
una pizca de sal

GANACHÉ DE CHOCOLATE BLANCO, COCO Y CARDAMOMO:
2 tabletas de chocolate blanco (150 g.) troceado
100 ml. leche de coco
300 ml. de nata para montar
3 o 4 vainas de cardamomo

RELLENO (opcional):
piña cocida con azúcar y ron
o
cualquier fruta tropical picada fina y confitada


La leche de coco se puede conseguir enlatada en cualquier supermercado, es densa y a veces tiene tropezones, así que hay que revolverla bien antes de usarla. La panela es todo un descubrimiento: azúcar puro de zumo de caña, cristalizado en bloques y con un sabor que recuerda a la miel y el regaliz. Es muy sana y está disponible en la sección internacional de casi todos los súpers. 

Para rellenar los cupcakes usé un puré de piña que tenía ya hecho para la infausta tarta: piña cortada muy menuda, cocida al fuego con un caramelo hecho de ron (cualquier licor vale) y azúcar moreno, hasta que esté blandita. También serviría puré de mango, fruta de la pasión, o cualquier cosa exótica que se os ocurra y que penséis que pega. O nada.

Si no tenéis leche de coco, podéis usar leche normal con un chorrito de ron y vainilla, pero entonces es mejor que uséis más coco seco y un poco más de mantequilla (la leche de coco es grasa y por eso la receta lleva menos de los 225 g. de mantequilla que suelo usar)

PREPARACIÓN GANACHÉ:  
Hay que hacerla antes, para que esté bien fría y se pueda montar. Simplemente, medir la nata y la leche de coco, echarlas juntas en un cazo, añadir las semillas de cardamomo y calentar hasta hervir.

Las semillas de cardamomo son lo que está dentro de la vaina verde: bolitas negras enteras que infusionarán dentro de la nata.


En un bol, tenemos que tener el chocolate blanco ya troceado finamente. Colocamos un colador encima, y vertemos encima la nata en cuanto rompa a hervir. Apartamos el colador con las semillas de cardamomo, y revolvemos suavemente la mezcla para que el chocolate se funda con el líquido.

Cuando la mezcla sea homogénea, la dejamos templar y luego, tapada con film o en un tupper la guardamos en la nevera hasta que esté bien fría.

PREPARACIÓN BIZCOCHO:  
Tamizar la harina en un cuenco junto con el impulsor y la sal. Añadir a esto el coco rallado y el cardamomo en polvo, de éste un poco sólo porque aporta mucho sabor. Precalentar el horno a 180 grados y preparar los moldes de magdalenas poniendo una cápsula de papel en cada hueco.

Batir la mantequilla hasta conseguir una pomada. Aparte, rallar la panela si es el azúcar que vais a usar. Es un poco coñazo trabajoso pero vale la pena.


Añadir el azúcar a la mantequilla y batir hasta que la mezcla se esponje, unos 5 minutos. Agregar los huevos uno a uno batiendo bien después de cada incorporación.

Añadir la tercera parte de los ingredientes secos, batir, la mitad de la leche, batir, otra tercera parte de secos, batir, el resto de la leche, batir y terminar con lo que queda de secos.

Recordad que lo más importante es batir muy bien la mantequilla con el azúcar, para crear burbujas de aire. A partir de ese momento, hay que batir poco, lo justo para que se mezclen los ingredientes.

Llenar con la masa las cápsulas de papel, hasta la mitad o 2/3 más o menos. Yo puse más y me quedaron los cupcakes demasiado reventones...


Introducir el molde en el horno y cocer durante 15-20 minutos, hasta que un palillo pinchado en el bizcocho salga seco. Sólo queda sacar, dejar entibiar un par de minutos, retirar los cupcakes del molde y colocarlos sobre una rejilla para que se enfríen completamente.

Si queréis rellenarlos, cuando estén fríos (a la de unos 20 minutos) hacer agujeros con un descorazonamanzanas (qué bonita palabra) hundiéndolo hasta la mitad y dándole vueltas, para sacar un poco de bizcocho. También vale hundir la punta de cuchillo fino y sacar un cono de la masa en la parte central. Luego, meter en el agujerico lo que os dé la gana.

ENSAMBLAJE TÉCNICO:  
Sacar la ganaché de la nevera. Estará líquida, no pasa nada. Montarla igual que lo haríais con nata líquida y echarla con una manga pastelera o a cucharadas sobre los cupcakes ya fríos.


Los podéis dejar tal cual, o introducirlos boca abajo en una taza grande llena de coco para rebozarlos, o hacer estas flores de piña tan monistas que veis en la foto.

Para engatusar a las 25 personas del evento, también hice galletas de arándanos, y tabletas de chocolate para el cumpleañero. Un sindiós. Pero ésas y otras cosas, como el ataque de las flores de piña gigantes, son para otro día.

Ahora para compensar este episodio de cuquismo tan impropio de mi persona, tengo que estar una semana a chorizo y garbanzos. 


¡¡Y acordaos de leer el primer número de Sugartremens!!

Entradas relacionadas

23 comentarios:

  1. un poco de monismo de vez en cuand nunca viene mal!me encantan tus improvisaciones!
    Besicos.

    ResponderEliminar
  2. Vaya son realmente alucinantes y que sabor tan intenso tienen que tener, me quedo con las rellenas, esa piña cocida con azúcar y ron tiene que estar de muerte! ;)

    ResponderEliminar
  3. Muy buena historia y además con final feliz :)

    ResponderEliminar
  4. Mmm eso tengo que probarlo, deben de estar geniales!
    Te espero en mi blog para que le eches un vistazo a ver si te gusta y quieres quedarte de seguidora!

    Saludos,

    macarena

    ResponderEliminar
  5. Después del desastre del bizcocho no puedo hacer otra cosa que darte mi enhorabuena por estos cupcakes que no tienen nada que envidiar a la tarta de piña que hubieses preparado. Te han quedado divinos y no quiero perderme las flores de piña porque son preciosas. Chica a mi con las tartas también me ocurre igual, hay algo entre mi horno y yo que no acabamos de resolver y en ocasiones no nos entendemos, los dos somos muy cabezones, jajaja Este mismo fin de semana yo también cometí uno de mis desastres con las tartas. Era el cumpleaños de mi padre e iba a hacer una tarta espiral pero el bizcocho al comenzar a enrollarlo se partía por todos sitios y no hubo manera; el final resultó una montaña de nata y bizcocho que aunque no superó la prueba de presencia, si superó la del paladar, jajaja . Besotes y perdona por el rollo que te he soltado!!

    ResponderEliminar
  6. Visualmente son monísimos, pero de sabor tienen que estar de muerte y eso es lo que importa. No sé que tarta tendrías prevista pero casi me atrevería a decir que prefiero los cupcakes. Un beso.

    ResponderEliminar
  7. Ni idea de lo que era la panela...me he informado y parece super interesante...

    ¿Se puede rallar y guardar rallado? ¿pierde propiedades?

    esto...en un eroski, carrefour...¿hay?

    merci!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo la he comprado en un Eroski, en la esquina que suele haber de productos internacionales... Yo la he usado 2 veces para cocinar y normalmente rallada para el yogur :) pero la guardo entera y no rallada

      Eliminar
  8. Menuda pinta, ya estoy babeando solo de pensar en el sabor!! y oye, el monismo y el cukismo de vez en cuando no están mal!
    Espero ansiosa la entrada de las flores de piña, que me han encantado!!

    ResponderEliminar
  9. ¿pero que clase de tortura es esta?...con la pinta que tienen...he ido a echarles mano y me he dado un buen golpe con la pantalla del ordenador...jja. Geniales, simplemente geniales. bss

    ResponderEliminar
  10. Receta original donde las haya y con un sabor de lo más curioso que quiero probar y relamer! Bonita historia, muy monisma!

    ResponderEliminar
  11. Pues a mi me gusta mucho tu lado monista que estás desarrollando. Estos cupcakes tienen pintaza y eso que a mi el coco como que no, pero estos me lo comía sin pensar
    Un besito

    ResponderEliminar
  12. Tienen muy buena pinta ,y ya me imagino el sabor, buenísimo y muy jugosos.besinos

    ResponderEliminar
  13. Qué ingredientes tan ricos, estos deben estar deliciosos.
    Saludos

    ResponderEliminar
  14. No hay mal que por bien no venga, al final seguro que triunfaste con esta espectacular receta.
    Bss
    La cocina de Mar
    http://la-cocina-de-mar.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  15. Yo siempre que tengo un compromiso de llevar un postre o muchos invitados en casa, me repito con los mismos postres porque me entra un miedo escénico que no me deja disfrutar de preparar algo diferente.
    Cuando mejor me salen las innovaciones es cuando preparo algo tranquilamente para nosotros en casa o para regalar ¡si sale bien!
    La revista muy bonita, diferente...
    Saludos. Flori

    ResponderEliminar
  16. qUE RICURA ME TOMARIA MAS DE UNO SEGURO CON ESA PINTA NO HAY QUIEN SE RESISTA..bESOS

    ResponderEliminar
  17. Con panela y cardamomo que buenos.
    Un saludito

    ResponderEliminar
  18. Me ha gustado mucho tu blog, asi que me quedo por aqui a cotillear! jiji

    un saludo!
    Pascu Vicens
    http://viajealcentrodelacocina.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  19. La historia del bizcocho malévolo me ha encantado. La cocina es así y especialmente los bizcochos, que no siempre salen como uno quiere. A mi me da pánico hacer bollería en el horno porque uno no siempre está seguro de si saldrá bien. Pero se ve que eres una chica de recursos y enseguida has solventado el problema. Felicidades!!! Me ha gustado tu blog.

    ResponderEliminar
  20. Qué buenos, me encantan por el coco y el cardamomo. Me quedo con los que solo tienen coco por encima, no me gustan los cupcakes con crema por encima!

    ResponderEliminar

Biscayenne. Con la tecnología de Blogger.