Los recetarios malditos: libros de cocina que nunca compraría

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Ahora que la cosa está muy malita para gastos superfluos, me pienso y repienso mucho en qué invertir los cuartos.

Yo, que soy una pequeña diógenes en potencia, atesoro objetos y mucho polvo encima de ellos. Mapas, tazas, cubiertos, grabados y muchos libros. Voy guardando los restos de fin de mes (cuando los hay) y de vez en cuando me doy un capricho en forma de negro sobre blanco. Siempre tengo en mente esos consejos maternos de "lo barato sale caro" y "cómprate algo que te dure para siempre". Aplicado a los libros en vez de a los zapatos de cuero y los abrigos de lana, se traduce en elegir un libro que puedas usar ahora y dentro de 20 años. Que no sea una loca aventura de una noche ni te arrepientas después de esa lamentable cana al aire, haciendo como si no conocieras su portada.

Soy de gustos un poco particulares, porque prefiero mil veces comprar un libro viejo que uno nuevo y me encantan los recetarios frikis y tirando a kitsch. Los antiguos son en español, los de este siglo casi todos en inglés (alguno cae en francés o alemán). 


Me gustan más los libros de cocina que los de recetas. Que parecen lo mismo pero guardan las distancias de una novela y un diccionario. Seamos claros: los recetarios, salvo contadas excepciones, no se leen, se hojean y/o consultan de vez en cuando sin llegar a la mesilla de noche. Como mucho hacen bonito en el salón, eso que los modernos llaman "coffee table book" y que siempre fue un libro de postureo con muchas estampas.

Prefiero ensayos, biografías o historias trufadas de recetas por aquí y por allá que a + b = c. Sobre todo porque cuando uno prueba en casa, a + b suele ser igual a incógnita. Hay recetarios escritos desde la mala leche y las ganas de hacer la puñeta, ésos que omiten pasos o cantidades meramente por fastidiar. 

Como soy tan exquisita para soltar la pela, hay libros que nunca compraría, entre ellos y según mis reglas, prejuicios y odios personales (luego me contáis los vuestros):

  • 1. Aquellos que mencionan un lapso de tiempo en el título. Aprende a cocinar en una tarde, recetas en 10 minutos y otros por el estilo. Para hacer algo rápido y exprés me hago unos huevos fritos con chorizo. Ya, ya sé que todo el mundo quiere el de Jaime del cuarto de hora. Pero amigos, él ya tiene todos los ingredientes cortados, la cocina limpia y todo preparado. Luego tú te pones a hacerlo y tardas tres veces más.


  • 2. Todos los que prometen que harán tu digestión (y por ende tu vida) más sana, más ligera y más feliz. Son los autoayuda gastronómicos. Mención aparte merecen los que te dicen que te harán más guapo.
Como veis, Cristina Galiano es una musa capaz de aunar microondas, rapidez y salud. Lo tiene todo, ejem.

  • 3. Los dedicados en exclusiva a un tótem tecnológico. Thermomix (claro, no tengo) pero también la olla exprés, el wok, la licuadora, la batidora americana o el abrelatas. Los utensilios están para ayudar, no para limitar. O eso creía yo.
¿No os decía que la Galiano lo tiene todo?

  • 4. Los recetarios escritos para un género, edad, condición o modo vital. De mear y no echar gota: recetas para la mujer de hoy, para parejas con desamor, para divorciados... Títulos reales tan flipantes como "Mujer profesional independiente busca ensaladas para compartir", "Los hombres también pueden cocinar", "Cocina para mujeres deliciosas" y el mejor: "Las amigas montan una fiesta, recetas explosivas para noches desenfrenadas", de veras, tronca. Te lo juro tía.


  • 5. Íntimamente relacionados con el punto 2 y el 4 están los recetarios de la perfección. Éstos además por el mismo precio te dan consejitos básicos de cómo colocar los cubiertos, maridar el vino, conjuntar el delantal de volantes con los tacones y acomodar a tus invitados borrachos.


  • 6. Todos los recetarios que vienen en una caja, latita o con el kit de accesorios de la Barbie para elaborar las recetas contenidas en él. Los de lata además suelen venir en fichas como cartas de jugar a los catetos con alta propensión a desparramarse. Los que vienen con utensilio incorporado suelen dar que pensar que por el precio que tienen, las dichosas cápsulas de silicona deben de ser  más malas que el dolor. Y no preguntes a ver si tienen el libro solo sin el kit de Mcgyver cocinitas, porque te miran mal.
En la caja de "Decora tus pasteles" cuenta la leyenda que sí que hay un libro, pero es lo de menos. El kit de pelapatatas y abrelatas para estudiantes me ha epatado.

  • 7. Los libros de celebrities (ahí va qué chorrazo). Famosos que salen en la portada de un librillo de cocina seguramente escrito por otro (o no, que es aún peor) y se llevan todo el crédito. Que digo yo, si un cocinero escribiera un libro dando sus consejos personales sobre paternidad, salud o cómo ser un actor en 20 días, ¿os lo compraríais?

Entre los recetarios de famosos hay dos categorías: los casposos sin más y los que tienen su gracia y comprarías de saldo (muy de saldo) porque tienes curiosidad malsana. Alguno tiene hasta buena pinta.


Por si os ha entrado el morbo, entre la locura y lo cañí hay recetarios tan cachondos como el de Octavio Acebes, Florinda Chico,  Yvonne Reyes o Concha Márquez Piquer. Summa cum laude para "El recetario de S. M. la Reina Sofía" que me dijo el otro día una amiga que tenían sus abuelos pero del que no he encontrado pruebas.

  • 8. Esos recetarios chungos súper baratos que hay en las colas de cajas de las librerías, en las estaciones de tren y en cualquier otro sitio donde la desesperación te supere. Sí, ya sabéis, ésos que todos hemos comprado alguna vez para acordarnos de la madre del autor/compilador/copiador porque sale todo una mierda. Los clásicos son de colecciones tipo "Las 100 mejores recetas con", de cubiertas acolchadas y grimosillas. Siempre son de "autores varios", lo que traducido quiere decir que las recetas están fusiladas de cualquier otro libro o web decente. 


  • 9. La última categoría corresponde a los libros que te dan ganas de matar. Es verlos y que se te dispare la adrenalina, en la mayoría de casos debido a un odio irracional. Porque sí, porque le tienes manía. A mí particularmente me ocurre con todos los recetarios de Mariló y su cocinero esclavosexual, pero preguntando por ahí (gracias a todos los que contestaron y me dijeron cuáles son sus recetarios más insoportables que salen a continuación) me doy cuenta que no estoy sola. Todo el mundo odia. Pobre José Andrés, yo sí le compraría. 
salir en la tele da muchos puntos para acabar siendo odiado


Creo que no me olvido de ningún tipo de libro aborrecible, pero estoy deseando saber cuáles son los vuestros. O cuáles son esos recetarios que comprasteis y ahora están acumulando polvo porque resultaron un ful de Estambul.

Éstos son algunos de los que más me gustan, entre ellos alguno de los que valdrá la pena hablar aquí. Por ejemplo, de "Consider the fork" (La importancia del tenedor). Un libro sin recetas. Y ni falta que le hace. 



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44 comentarios:

  1. Según me cuentan, últimamente está en la onda blogueril los sorteos de libros de la Vallejo esta. No he podido resistirme:
    ¿Cual es el colmo de un gafe?
    Apuntarse al sorteo de un libro de la Vallejo... y que le toque.
    Me gusta tu selección. Saludos

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  2. Me encanta este post. Me veo tan reflejada en las manías que cuentas...

    Especialmente esa última categoría "ganas de matar". Que tienen mucho que ver con los recetarios de famosetes, porque al fin y al cabo, no son más que eso: famosetes de la cocina.
    Yo he oído que en el libro de la Vallejo hay una receta de roscón de reyes en la que dice añadir ¡¡¡¡80 gr. de agua de azahar!!! Espero que sea una errata, porque se ve que esta señora no ha hecho un roscón en su vida...

    En cuanto a los recetarios en lata con accesorios, a mi me regalaron uno de galletas y creo que lo usé... Una vez. Y dejaban mucho que desear.

    Volvamos de una vez por todas a los recetarios de las abuelas, que nunca fallan. Y tu biblioteca particular me la apunto, que si tienes el "hecho a mano" de Dan Lepard lo demás no puede ser malo...

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  3. Muy buen artículo :D me he echado unas risas con él, vaya

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  4. Me siento identificada por completo con todo lo que dices sobre "categorías" de libros de cocina. Esa clasificación suele ser sinónimo de contenido deplorable. Estoy convencida de que los que los compran ni los van a leer ni los van a utilizar para cocinar. Menos mal, porque en muchas de las recetas están mal las cantidades de ingredientes y los procesos.
    Hace mucho que no compro de estos libros. Una vez me regalaron un recetario de repostería de una monja, creo que se llamaba Sor Isabel, que pretendía aprovechar el tirón de la "cocina de conventos". Casi ninguna receta se podía hacer. Donde había muchos huevos, poca harina y donde faltaba la mantequilla, sobraba el azúcar. Un desastre.

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  5. Jajajajaja yo confieso que odio casi todos los mismos libros, claro que es fácil, se hacen odiar!

    pero mira tú que por una carambola de la vida acabó en mis estanterías un ejemplar de "cocinar para estar bella" y a pesar de que, a priori, es un libro odiable, y además tiene muy pocas recetas y bastante simplonas, tiene alguna que confieso haber repetido en más de una ocasión...

    yo aún así lo que más odio por encima de todas las cosas son esos libros de cocina donde mires la receta que mires todas tienen ingredientes raros rarísimos o de precios estratosféricos que no me puedo permitir. Y mira que yo tengo de todo... o casi, que tengo una colección inmoral de especias, y tengo mis contactos entre los comercios árabes y orientales... y aún así, siempre hay libros de recetas para gente-con-pasta-y-tiempo-de-sobra-que-pueden-comprar-ingredientes-rarísimos-y-supercaros-para-usarlos-una-sola-vez.

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  6. A Consider the fork le tengo echado el ojo. At home es un libro de cocina... Mira que a mí me gustó mucho pero no lo llamaría de cocina.

    Te has sacado mucho de dentro con esta entrada ¿eh?

    Deberías pensarte otro post sobre blogueros que copian sin compasión recetas de libros. No me refiero a los que se inspiran en algo que han visto, sino a esos que dicen 'os traigo la receta de croissants de Barriga' (por poner un ejemplo de alguien que aparece por ahí arriba) y la cascan sin más ni más. Sí, vale, citan la fuente pero me parece mucho morro ¿tú qué opinas? Siempre me pregunto qué pensarán los autores.

    Ya sé que tú lo has hecho con la Parabere o algún otro pero lo tuyo lo veo distinto, son libros difíciles de encontrar u olvidados, y tú les haces una especie de homenaje (bueno, a lo mejor es que a ti te lo perdono más ;P). Pero estas son de novedades editoriales de las que supongo sus autores prentenden vender.

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  7. Coincido contigo en todo, el único libro que se salva es el de las magdalenas de Xabier Barriga, el resto no tengo ninguno, ni creo que tendré.
    besos,

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  8. Jaja, me parto, en Youtube se puede ver un programa en que Mariló deja al descubierto, por error, que ni se ha leído su propio recetario, no tiene desperdicio.
    Saludos

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  9. Como siempre, estás genial. (Sí, yo también tengo las cajitas con recetas... regalo del amigo invisible ¿eh?)
    Besos
    P.D. Te has olvidado de las bloggers que , sin salir en la tele, ¡publican un libro con las recetas de otros!

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  10. Pues yo, esperando en una de las múltiples huelgas de Iberia, caí, y si me pareció poco la tortura lo hice por duplicado, y me pillé 2 de "200 recetas para....." y en ese viaje me regalaron uno de Mrs. Galiano... si es que hay momentos que es mejor no salir de casa, y menos de la cama.....

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  11. jajaja, qué buen post, de verdad! he tenido que hacer memoria en cada apartado para ver cómo de selecta soy y zas! me he acordado que por Navidades compré uno de una cajita para galletas, nunca lo he usado...
    en fin, rezaré algo ara hacer penitencia.
    Un saludo
    Angi

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  12. Jajaja, qué buena entrada! Coincido contigo, aunque debo confesar que yo he caído también en tentaciones... Es que algunos de esos te los ponen junto a la caja y cuando hay mucha cola acabas picando!! De esos del tipo "200 recetas con..." tengo varios, pero no he hecho ni una sola! Usan unos ingredientes rarísimos e imposibles

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  13. a la tal cristina galiano la tienes crucificá, ¡y yo que no sé ni quien es!
    Coincido en casi todo. Los recetarios de famoseo son infumables, y muchos de bloggers me temo que quizá también, sobre todo de bloggers de estas superfantásticas. Yo en general no soporto ningún libro en el que salga el autor retratado en la portada. Es una manía que tengo, no sé por qué.

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  14. Coincido contigo en que me encantan los libros donde salen recetas, como "Afrodita" de Isabel Allende, pero para cocinar los antiguos son los mejores. Eso no quita que de vez en cuando pique con desastres como las recetas de Pierre Dukan, !!!por Dios!!! Repostería sin harina y sin azúcar, ¿te lo imaginas?.
    Besitos

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  15. Carrington7/01/2013

    Aunque estoy de acuerdo en general, he de reconocer que los consejos nutricionales de Cristina Galiano para la Thermomix y la cocina en general son muy sensatos. Cayó en mis manos el famoso libro y, la verdad, es que las recetas que he hecho y lo que dice funciona al 100%. Aún así, la portada reconozco que sigue dando repelús.

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  16. Blanca7/01/2013

    Me encanta tu blog, y de hecho acudo a él con bastante asiduidad para ver que se cuece por aqui, pero... quizás debería decir encantaba porque, me parece que te equivocas mucho con Alma Obregón... ella es una chica encantadora que medita y elabora cada una de las recetas que publica en sus libros, las comprueba y recomprueba una y otra vez para que sus lectores no tengamos inconvenientes a la hora de llevarlas a cabo. Por si eso fuera poco, resuelve dudas y siempre está disponible, a pesar de su ajetreada agenda, no me parece justa la calificación de ''odiable'', ya que sus libros son muy buenos, a lo mejor no son libros de cocina a la vieja usanza, pero no son odiables, ni malos, de ninguna manera.
    Seguramente este comentario te importe poco o nada, quizás no, de igual manera tenía ganas de expresarte mi opinión Un saludo.

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  17. @Blanca querida Blanca, yo no compraría un libro de Alma porque no me gusta lo que hace, igual que no compro libros de fondant ni de cakepops. No es lo mío.

    Los libros de la última categoría están elegidos por los lectores de mi página de Facebook. A mí el pobre José Andrés me encanta pero hay gente que no le soporta. Igual que a Alma :)

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  18. @Anniehall sobre los post de recetas tal cual, poco puedo decir porque yo lo hago a menudo :D Pero es verdad que de un libro nuevo no lo haría. Tiene que dar mucha rabia ser el autor y que le gente esté ahí pasándose tus recetas sin comprar el libro. Hace poco conocí el caso de uno al que no le gustó nada ver su fórmula en un blog y por favor pidió que no la pusieran, porque ya había puesto él alguna "compartible" en su página web.

    Creo que es mejor hablar del libro en cuestión y si acaso, contar los resultados que te ha dado si quieres recomendar que la gente se lo compre. Hay recetarios que podrías reconstruir de la primera a la última página por las recetas que hay en los blogs, y eso me parece un poco mal. Pero cada uno que haga lo que su ética le dicte :)

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  19. No te conocía, ay lo que me he reído con tu post!! eres genial, por aquí me quedo!

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  20. Yo tengo pocos libros de cocina y, de los que tengo, un par de ellos entran en esas categorías que mencionas (lo que dan de sí los amigos bienintencionados que te regalan el librito de recetas por tu cumpleaños). El que sí me compré yo fue el clasicazo de toda la vida (el "1080" de Simone Ortega) que sí que aprovecho mucho.

    El último que me han regalado, hace apenas 15 días, es uno de repostería de Peggy Porschen. Unas fotos preciosas, como para enmarcarlas, pero... Bueno, dejemos a un lado las técnicas que despliega esta buena señora en sus recetas (aptas sólo para alguien que se haya dejado sus buenos cuartos asistiendo a cursos como los que, curiosamente, imparte ella en su academia), están luego esos ingredientes imposibles (también a la venta en su tienda) y...

    Bueno, totalmente inservible en mi caso :S

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  21. Una entrada muy interesante jaja esque hay libros de todo hoy en día... un beso!

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  22. Blanca7/01/2013

    @biscayenne
    De esa manera, me disculpo, pensé que los habrías elegido tú. Comprendo que no te guste este aspecto de la repostería y me parece totalmente respetable. Un saludo

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  23. Yo introduciría los libros comprados en los viajes; estás en Italia y libro de pasta, vas a Marruecos y libro de comida árabe y sigue y sigue.
    Yo los he llegado a comprar en un idioma que no entiendo, me excusé en que tenía unas fotos que lo aclaraban todo. Sí seguro!

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  24. Me he reído mucho con tu post, sobre todo porque coincidimos mucho en los libros de cocina que detestamos. Mira que yo compro libros compulsivamente, pero con los de cocina cada día me lo pienso más, prefiero comprar menos pero que sean realmente buenos, de esos que un día 10 años después te das cuenta de que están un poco (o un mucho) rozados de tanto hojearlos. Detesto especialmente los de famosos, famosillos y personajes populares varios y los de programas de la tele. Al final van dirigidos a gente a la que le cae simpático el personaje pero que le interesa poco la cocina, que es lo que a mí me gusta. Por cierto, debes ser de los pocos blogs con buena audiencia al que no le han mandado el libro de Samantha Vallejo-Nájera para que lo sortee. Será porque no tienes pelos en la lengua.
    Aunque francamente últimamente el podio de mi fobia lo están ocupando la legión de libros sobre cupcakes, galletas decoradas y demás. Es un tipo de repostería que a mí no me va mucho (me gustan más las galletas de toda la vida con su tonelada de mantequilla), pero es que además muchas veces suelen ser en plan señora megaperfecta (tipo Bree de Mujeres Desesperadas) que se siente superrealizada con sus cupcapes con su megaexquisita decoración. Pues si se ponen así por una magdalena prefiriero no pensar que pasará el día que se pongan a hacer croisssants. Me llamó la atención el otro día uno en el que no empleaban la palabra receta, sino proyectos para referirse a las decoraciones. ¿seguro que hablamos de cocina?
    Debo confesar que tuve una época horrorosa hace años con esos baratillos de "200 recetas ..." y similares y picaba a menudo, hasta que intentas hace alguna receta y muchos de ellos están traducidos directamente de recetas americanas y claro, una traducción cutre de tazas a gramos como que tiene muchas posibilidades de salir mal.
    De todos modos me da la sensación de que últimamente a lo que se tiende es a libros muy bonitos visualmente pero que luego tienen poca chicha. Son muy raros los recetarios tipo el de Simone Ortega (a lo mejor es porque es "El recetario"), un libro que yo ahora uso menos, pero que francamente me vino de perlas cuando me independicé.

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  25. Jajajaj gracias por la entrada, yo también tengo alguno que ni para calzar la mesa que cojea ;)
    bss

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  26. Me ha gustado mucho la entrada de hoy. Me he estado sonriendo...todos están durmiendo ya y no puedo carcajearme. Posiblemente haya gente que no opine así pero tiens razón en muchas cosas y bueno...para gustos pintan colores.
    Un besote muy fuerte,
    Mar

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  27. genial, as always!
    Coincido mucho en todo, aunque tengo que reconocer que soy un poco yonki de los libros de cocina, y a veces me compro cada mojón que...buf!!

    Los libros que más odio me producen son los que tienen una tipografía tipo Comic Sans y la letra muy grande....como si para llenar sesenta páginas tuvieran que esforzarse mucho. También los que tienen mucho colorín, los que no explican apenas la receta (cómo surge, historia, consejos....no sé) y se limitan a poner los ingredientes, los temáticos en los que las recetas son iguales pero cambiando un sabor/ingrediente, y los que más de todos, los que están mal pero fatal traducidos. Por lo general me encantan los libros con buenas fotos pero hay veces que sobran y parece que las meten de relleno.

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  28. Estíbaliz Saralegui7/02/2013

    Pobre José Andres (un vulgar vendedor), pobre Alma (cursi y con UNA sola receta), pobre Mariló (me daria miedo trabajar con ella). Nada de pobres : venden aire y a mi -que soy muy rara- me ponen de los nervios, como muchos de estos cocineros de Canal cocina: Julius con su soseria y sus 22´, Caritina y su cocina de la Srta. Pepis, etc........
    Yo tengo un libro con recetas del Guria que se titula "Nuestra Cocina" con el que aprendí a cocinar sin tonterias (bueno, alguna, pero pocas). A cambio tengo libros de cocina Colombiana(infumables pero fueron muy baratos y con muchas fotos), otro de "Comment dêcorer les plats" intratable pero muy fotogénico, otro de La Cucina a Venezia que me ragalaron y del que entiendo ni jota, etc. Ahora prefiero ir a los Talleres de Ana!

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  29. Primera vez que visito tu blog y fue gracias a Patricia de Cook Rocker que compartió en FB esta entrada. ¡¡ Qué de libros y cuanta "comida chatarra" !!, por llamarlo de alguna forma. Los buenos libros de cocina se buscan por el autor y no por el título y generalmente son más sosos, es decir, sin mucho material fotográfico y diseño. Son sencillos, claros y con las explicaciones justas y necesarias. No hay muchos, pero los hay (y mejor comprarlos en la lengua original)... ;)

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  30. Un post de aquellos!!! Felicitaciones.
    Adhiero a casi todo lo que señalás. Me siento muy identificado con ciertos "odios".
    Aquí, en la Argentina, hay producción biblio-gastronómica de similar calaña.
    La única duda: el de David de Jorge que aparece en la foto, también acumula polvo en el fondo del estante? Estaba a punto de comprarlo en formato epub, pero estoy en duda ahora.
    Felicitaciones por el blog (y pronto haré aquí esos bollos que hiciste con Robin Food).
    Saludos desde Buenos Aires.

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  31. @marcelo no, los que se ven al final son algunos de los que tengo que más me gustan! Pocos recetarios y mucha literatura :)

    PIlla el de David sin dudarlo, es un gustazo leerlo, sin duda uno de mis preferidos!

    Un saludo desde Bilbao

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  32. Me he sentido súper identificada con este post y me ha encantado!
    De veras, siempre cuando voy de compras me paso por la librería (que suele ser el fnac) a echar una ojeada a las novedades de cocina y repostería, a cotillear o a comprar un libro de estos. Hace tiempo que todos estos libros están en primer plano y no dejan espacio a los que realmente tienen un valor superior, que no están hechos con un mero valor comercial. Pero bueno, es la sociedad que nos guía y todos como locos a por el oro, y en los últimos años no veo más que eso, me está costando el doble encontrar un libro de cocina que merezca la pena.
    Y también es cierto que no se que le ha dado a los bloggers por sortear el libro de Samantha (porque sin exagerar, lo he visto en más de 5 blogs), obviamente respetando a todos los que les guste, pero realmente, todos los ansiosos por tenerlo tenían presente o había querido un libro de esta mujer antes de que saliera en MasterChef? Jajajajaj a fin de cuentas es un tanto gracioso.
    Muchas gracias, me ha hecho reflexionar y reír tu modo de expresarte.
    Un besito!

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  33. Yo los de la cocina de TVE1 de Marilo y su grupito no los puedo ni ver, cada vez que voy a una libreria hay más y más, ¡se reproducen! Eres grande Biscayenne!Gran trabajo el que haces!

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  34. Se me hubiese caído un mito si no llegas a incluir a Alma en el post. Las cosas como son, la tía es ñoñísima e insoportabilísima. Teniendo en cuenta el nivel del blog, no quiero saber cómo serán los libros. Y ya lleva 2. Vaya tela. Y eso que a mi me gusta hacer cupcakes y layer cakes y mi blog tiene una "literatura" como de andar por casa en pantuflas.
    Sobre José Andrés... me produce a partes iguales gracia y repelús. No podría explicarlo. Impagable ver su programa en versión original, con ese inglés macarrónico que habla.
    En general, un recopilatorio que suscribiría.

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    Respuestas
    1. Me parece que rezumas un poquito de envidia... yo no la encuentro ni ñoña, ni por supuesto insoportable. Me parece una persona que se ha currado mucho el puesto, que el libro está escrito para los que empezamos a meternos en el mundo de los maravillosos cupcakes.
      Que sea cursi o no y esté satisfecha de cocinar o correr un maratón, es algo libre. A mí me encanta el color rosa y no creo ser más o menos profesional por ello, y no, no me dedico a la cocina.

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  35. Aquí te has ganado una fans.Buscando una receta he dado con tu blog y me ha encantado.Se sale de lo normal.Me encanta las historias que cuentas antes de cada receta.
    Con respecto a los libros conmigo se iban a arruinar.Ni un duro a la Marilo and company que no la soporto.Todo marketing.
    Tengo libros clásicos y el otro día por mi cumple me regalaron el de Berasategui que esta bastante bien.Mira el de David me apetece.Veo siempre su programa.Te he visto en el video y parece que llevas toda la vida en la tele,te comes la cámara.Tiene que llevarte más veces.
    Felicitarte por tu blog y aquí me tendrás.Ahora me lo tengo que mirar entero.
    Besitos.

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  36. Hace tiempo que te leo, y siempre me rio mucho... aparte de que me identifico totalmente con el tipo de cocina que planteas. Pero este post me ha flipado, no podría estar más de acuerdo!!!
    Por cierto, si algún dia encuentras "La Mafia se Sienta a la Mesa", cómpralo, te va a encantar! Lo publicó Tusquests en el 98, y es una colección de historias reales sobre la mafia siciliana, y los banquetes con que cerraban sus asuntos, recetas incluidas... espectacular!

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  37. Jaja, totalmente de acuerdo, y yo también le tengo carino a Jose Andres :) Menos mal que no criticas abiertamente a Jamie Oliver, me habrìa encontrado ante un dilema emocional! Seguro que lo que cocina esta malìsimo en realidad y es verdad que se nos ha comercializado un poco de màs pero para mì fue el primero que supo darle un poquito de magia y valentía al mundo de las recetas en la tele (y en los libros - yo tengo los primeros, Naked chef, Italia...)

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  38. ja, ja, ja, "Mariló y su cocinero esclavosexual"... ja, ja, ja, es que me mondo,...

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  39. A la cocina actual te sobran libros, ingredientes y le falta ética, mucha ética. Un saludo

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  40. Anónimo7/06/2013

    Genial! Ya lo comparti con mi familia... Para que no se equivoquen, o para que no me regalen libros de cocina en diciembre

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  41. Me encanta este post ya que, como tú, soy adicto a comprar libros y más si son de cocina. Como tu prefiero libros sobre cocina que recetarios, de hecho ya sabes d emi obsesión por las food memoirs, género gastroliterario que debería hacer su aparición en España.. (ya me ofrezco yo a publicar uno, ya tu sah)...

    En cuanto a los Celebrity cookbooks, diré que sólo tengo el primero de la Paltrow, por mi amor por ella y que, en serio, sus recetas molan, claro que el segundo es sin gluten, sin na de na, y para comer alpiste asado no estoy yo.

    Pero, trátame bien a mi Caritina, que ella sí es chef, tiene su propio catering, las recetas no están mal y además siempre le han hecho bullying su hermana y madre.. Un poco de amor por Caritina, que es musa. Muy musa.

    Love ya!
    Mikel

    pd. iba a firmar con la dire de mi blog para hacer un #palabrademonguer pero me contendrñé :P

    pd2. Alma KK... y eso que I love cupcakes, porque yo sí soy maleni. xD

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  42. En algunos hay razón, pero considerar que sólo les odiamos "porque sí" lol....
    Hay que dar argumentos para que eso tenga peso, porque decir que les agarramos manía porque si....

    Por algo han tenido el éxito que poseen algunos.

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  43. Genial, me encantó tu post. En mi caso particular me gusta mucho la cocina y soy escritora pero para escribir un libro sobre cocina me asocié con un gran amigo y reconocido chef de antaños. La union hace la fuerza.

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