Las gastrotendencias o el mal

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Hoy aparece este humilde guisandera en el blog de El Comidista, expresando opinión sobre las modas culinarias, lo que debería desaparecer y lo que lo petará en 2014. Es decir, sobre lo que la gente fácilmente sugestionable comerá porque lo recomiende Fulanito, Menganito y sea el epítome de la modernidad. Una fantástica ocasión para dar rienda suelta a mis odios (que son muchos) y a mis sentimentalismos (que son pocos).

A riesgo de parecer una paleta de provincias creo que el concepto de gastrotendencia es potencialmente estúpido. El mero hecho de comer algo porque esté de moda debería ser punible con una gastroenteritis en un urinario público. Pero muchos cambios fundamentales a lo largo de la historia de la cocina fueron primero modas, que los reaccionarios como yo creyeron pasajeras y luego se instauraron por siempre jamás.

El tenedor fue durante siglos considerado cursi y demasiado refinado, hasta que se convirtió en gastrotendencia. En el s. XVII, La Varenne puso en boga las salsas, la distinción entre salado y dulce y la importancia de los ingredientes frescos frente al sabor especiado de la comida medieval. En el XVIII triunfó el rococó con sus palacios de azúcar y sus comidas elaboradísimas, que al principio fueron objeto de burla y luego resultaron ser la base de la cocina francesa.

A macaroni french cook, M. Darly, 1772. "Macaroni" es como llamaban los ingleses a los hipsters de aquella época

Después del descubrimiento de América, el chocolate causó tal furor entre las señoras españolas que en 1681 se prohibió su consumo en las iglesias, adonde se llevaba la merienda para beber entre novena y novena. A finales del s. XVIII, Parmentier puso de moda comer patatas y en el XIX Carême fue el primer cocinero estrella por el que se daban tortas hasta los reyes.

Por esa misma época, las casas elegantes empezaron a emplear el "servicio a la rusa", que es la manera de servir los platos uno por uno en vez de todos a la vez. En aquel momento fue el colmo de la tontería y el sibaritismo, pero es así como lo hacemos hoy en día. 

Incluso la nevera fue considerada una mamarrachada de modernos, y en los años 20 había peregrinaciones a la casa de María Mestayer (la marquesa de Parabere) en Bilbao para cotillear su frigorífico. 

La carnicería, Bartolomeo Passerotti, 1580.

Las modas culinarias nacen, crecen y desaparecen para volver más tarde: si hace 100 años comer pan blanco era el sueño de los pobres, hoy lo más moderno es comer a precio de oro el pan integral que nuestros abuelos no querían. Los huevos blancos se extinguieron de las estanterías por cuestiones comerciales y también porque los clientes creían que los pardos eran más rústicos y naturales.

El problema es que antes las tendencias iban a un ritmo pausado, y ahora en el mundo estresante de quieroestaralaúltima lo que se lleva hoy mañana es de paletos. Y al revés curiosamente, lo que ayer era de paletos viejunos es lo que mola hoy. Porque ahora lo guay es beber vermú y en una tasca cuanto más rancia mejor. Eso sí, aderezado no con pasodobles sino con música electrónica. 

Interior de taberna, John S.C. Schaak, 1762

Como yo no salgo ni voy a restaurantes de postín, tan sólo alcanzo a odiar las gastrotendencias que llegan a nivel invasión mundial, como los malditos cronuts, el fondant de colores y la reducción de módena. 

En otro orden de fobias están las panaderías minimalistas, la dieta paleo, la obsesión por comer sin gluten cuando no se es celíaco y en general, el monismo o buenapintismo. O lo que es lo mismo, el fanatismo por que todo sea bonito, cuco y esté bien presentado aunque sea una mierda pinchada en un palo.

Me encantaría que en 2014 cayeran en desgracia la quinoa, los macarons y los pintxos que te tienen que explicar antes de comer, por cansinos. También desearía que en los blogs no hubiese más atrezzo que plato ni cucharas con óxido, y que en la gasolinera no se tuviera que servir uno mismo, pero es un ideal imposible. 

Blóguer súper sencilla. Bodegón de Peter Jakob Horemans, 1760

Ay de mí, auguro que siguiendo la estela de "lo viejuno mola" se pondrán de moda cosas tan locas como el kalimotxo de autor y hacer matanza. Así como lo oís. Lo primero, porque el gin tonic ya cansa y se necesita algún otro combinado al que echar mil tonterías, y lo segundo, porque ya es lo más moderno al otro lado del charco. 

Ya vaticiné yo en el post sobre mi matanza, que lo que aquí se denuesta por cutre y pueblerino, en algún sitio estaría partiendo la pana. Efectivamente, en Brooklyn, ese paraíso de hipsters barbudos y camisas de cuadros, ya se dan clases de "disección" porcina, se van de vacaciones a un campamento chacinero e incluso se hacen documentales líricos sobre el tema. Señor, llévame pronto.

En mis sueños, la gente hace chorizos igual que ha empezado a hacer pan en casa, pero sin bobadas ni etiquetas de modernidad. También se lee, se aprende y se contrasta más todo lo que se dice, sin tomar nada por hecho. Me encantaría que en 2014 se pusiera de moda reinventar la cocina antigua y medieval española, igual que ha hecho Heston Blumenthal con la gastronomía británica en su libro Historic Heston y su restaurante Dinner. Que se oyera hablar de platos humildes y sencillos como el mostillo, los duelos y quebrantos, el alajú, la cachelada, el ajopringue, la ardaurgozatza, los repápalos o el limón serrano.

Pero mucho me temo que lo que triunfará será la tontería y seguiremos viendo abrir boulangeries y bakeries sin fundamento como setas.



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25 comentarios:

  1. Yo ya no me hago mala sangre con las modas porque, primero: soy muy de cambiar de opinión y muchas veces toca jamarse las palabritas de una con patatas.... y dos, siempre acabo haciendo lo que me da la gana, que para algo dice mi madre que soy un espíritu libre.... Pero sí, te doy la razón, tenemos demasiada tontería hoy día... Tanta, que pagamos dinerales por una raspa de sardina bañada en nitrógeno. Pues hago publico aquí mismo que yo, por una vulgar y sencilla sopa de ajo, ¡ma-to! Un saludo!

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  2. Creo que vivo en un mundo paralelo, hasta el punto que he tenido que googlear "cronuts". Si remarcara un plato que he descubierto este año sería el ajo mataero. Todo muy "light y fisno". Ah, y ya vale de cupcakes, tanto colorincho en la cocina me da miedo, fondant vete ya!

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  3. BUeno, bueno...que risas me acabo de echar!!! Con la de blogs relacionados con la cocina que sigo, no sé cómo no te había descubierto antes. Porque, ya que estaba aquí, he cotilleado un poco y aparte de divertida, tienes recetas bien guapas :)

    En fin, que te sigo, porque el post además de tronchante me ha resultado muy interesante.

    Saludos!

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  4. Entre el Comidista y tú hoy lo rompéis!!!. Estoy muy de acuerdo con lo que dices, es algo que hace mucho tiempo que pienso. Por cierto uno de mis própositos para este año.... te tengo que hacer llegar una docena de huevos blancos ;)

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  5. Me he partido de risa, xD marque usté, señorita, este blog como NSFW (Not Safe For Work). Menos mal que vivo rodeada de jipsters y no lo han notado xD

    Ultra fan de la última viñeta.

    Totalmente de acuerdo con lo del pan. xD Mi madre se echa las manos a la cabeza. Si mi abuela levantara la idem... se daría con la tapa del ataúd. xD Luego se cagaría en los jipsters.

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  6. Somos nosotros quienes arrastramos en mayor o menor medida el postureo, las ganas de cosas diferentes...
    no voy a criticarlo porque no podría vivir sin alubias, tomates o el cacao que vinieron del otro lado del charco y pasaron a ser lo "mas" (seguro que en aquella época algunos consideraron que era alimento del diablo) y tal vez algún día pruebo la quinoa y me encanta.
    Los americanos de matanza me han retrotraido veinte años atrás y he visto que cambiando los chupitos de "Captain Morgan" por "Mistela" o "Pico-Plata" he vivido muchas frías mañanas esos nervios previos a una "matanza" en el caserío. Lo único que les falta a ellos es los helechos para churruscarle el pelo y no tener que "depilar a mano" mechón por mechón.

    Yo me quedo con lo que me apetece y lo demás allá cada cuál, como dice Itsaso creo que yo también vivo en un mundo paralelo y cada vez me apetece menos bajar a la capital y encontrarme con las novedades.
    Saludos Ana y te felicito por tu trabajo en T.V. que yo disfrute mucho.
    Flori.

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  7. ... como siempre un placer leerte. Me parece que no podremos dejar de sucumbir a las tendencias...cuando no sea una, será otra. Creo que siempre llega algo que nos llama más la atención.
    Ha sido un post estupendísimo.....besotes y Feliz 2014.

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  8. Es verdad que la gente es "pesaíta" y que cuando se pone de moda algo es un bombardeo contínuo. Pero tengo que darle la razón a Zeta y Petra, hay veces que decimos que vaya gilipollez y luego nos tenemos que tragar las palabras, a mí me pasó con los macarons qué ricos y cómo me gusta hacerlos :D. Espero que no me pase lo mismo con el fondant...yo también voto por su desaparición a gran escala jajajj.Y yo preguntándome por los huevos blancos...qué misterio.

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  9. Simplemente me encanta! La verdad que tienes razon en casi todo.... Nos unimos a la moda y a veces nos olvidamos de lo que realmente nos gusta!
    La verdad que yo intento hacer lo que me gusta y sobre todo lo que mi bolsillo puede.... Lo malo, que los que "triunfan" son esos que hacen todo lo que todo el mundo hace... Ainsssss
    No cambies!

    Besos y feliz año!

    www.fabricadeantojos.com

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  10. No quites la quinoa, que aún no me ha dado tiempo a probarla :-D.
    Lo que distingue a los gastrotendentes practicantes es porque lo hacen por placer, no por necesidad. En la época de nuestros abuelos, se hacía matanza porque así se hacía acopio de género por mucho tiempo. Los brooklyneros que van a matanza camps, será por puro postureo. Como las que se aficionan al ganchillo hoy en día, o los que se gastan un pastizal en un kit de barbero a la antigua.
    Ojalá se termine ya la moda de los cupcakes! Los odio! Y la moda de la fotografía repostero-blogueril de estilo cursi! (tengo un truco superfácil para detectar si vale la pena un blog de cocina, si en la primera página de entradas ya veo una sola foto con un pañito de flores o algún accesorio vintage en tonos turquesas, huyo).

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  11. jaja que graciosas las imágenes, gracias por la historia! Un beso!

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  12. Estoy totalmente de acuerdo contigo. No sigo modas de ningún tipo, me pongo, como y hago lo que me gusta.
    Viva lo auténtico!!!

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  13. jaja, a mí me gusta todo, pero no los macarons...

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  14. No puedo, no puedo, NO PUEDO con la quinoa. Y eso que no la he probado, pero me he hartado solo de tanta tontería. La paleodieta también la puedes echar al fondo de algún pantano, en el mismo saco de las galletas atadas con lacitos y de paso a la tonta de Gwyneth Paltrow y sus chorradas anti-gluten, ¡un roscón entero le daba yo!
    Me parto con el post, la "blóguer super sencilla" y todo lo demás... y cruzo los dedos contigo para que vuelvan los platos que tú dices, las calderetas y todo lo demás. ¡Hala!
    Y feliz 2014, por cierto :)

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  15. Que dura, pero que dura que eres, pobretos míos de antes muertos que sencillos, los deje sin vida y sin ilusiones.
    Si a uno le hace gracia matar un cerdito que lo haga pobre,pero que se acuerde de a que cada puerco le llega su San Martín.
    Felicidades
    José

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  16. lacherifa1/08/2014

    En unas cosas más de acuerdo que en otras pero esa es la esencia de la vida ;-) A mí hay cosas que me gustan pero más bien para disfrutarlas en mi casa porque están ricas o porque gracias a ellas me llegan a este rincón de la península (Galicia) ingredientes que normalmente no hay. Pero toda mi indiferencia hacia los macarons y otras comidas monas pero sin sustancia.
    Una literatura admirable y una lección de historia culinaria muy de agradecer!

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  17. genial, genial, me encanta! alguien con visión crítica, ay la moda y las tendencias, y los demás como tontos detras de ella.
    Muy de acuerdo contigo! Y me he pasado un rato divertido, gracias! Las imágenes geniales con esos rótulos!
    Besos

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  18. Una entrada brutal, bien explicada, y que narices! me he descojonao de lo lindo. Pero solo un incíso,, aun estando totalmente de acuerdo, yo hago fotos amaneradas, sin mucho atrezzo, pero amaneradas al fin y al cabo, y creo que eso no me quita méritos a la hora de cocinar. Llevo años haciendo pan, antes de que se pusiera de moda la palabra "panarra", -por cierto, ahora llaman panarra a cualquier guay que mezcla levadura, harina, agua y sal, pfff de locos-, hacemos el embutido, matamos los pollos y los corderos, y no lo vendo como si fuera una hipster en un entorno ruralchic... o bueno si, pero ese estilo de vida, hay que vivirlo día a día. Por cierto, tu dichoso tomate con mantequilla y nata está haciendo furor a los lugareños, alguien me dijo,"mejor que cualquier paté". Abogo por el tipo de comida que nos enseñas aquí, pero, las modas son inevitables, unas tienen cierto sentido, el tema de los gintonics sirvió para mejorarlos, pero el tema de los cupcakes y fondants, solo nos sirve para comer literalmente mierda. Por cierto, una de las mejores calderetas de cordero, las hace un señor que fué pastor toda su vida y manco, en la zona de Babia, son esos pequeños secretos, que muchas blogueras jamás se molestarán en saber entre foto y foto... pero no metamos a todas en el mismo saco, que me quiero salvar yo... pues si, que narices. un abrazo.

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  19. Gran descubrimiento el de este blog, y la entrada muy divertida. Mikel siempre nos sugiere sitios y cosas interesantes.
    Un saludo.

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  20. @Ana Campos-hechoenlapropriété me declaro brutalmente fan del concepto "fotos amaneradas" XD Mujer, dicho así pues yo también las hago amaneradas, aunque sea con el móvil intento que salgan lo mejor posible! Hacer pan y chorizos es tan normal, doméstico y sencillo que lo que me da risa es que haya gente que se crea guay por hacerlo. A este paso, tú y yo nos pondremos un label en el blog tipo "rural boho-hipster in de nait" y triunfaremos sobre las demás mamarrachadas.

    Por cierto, me encantaría conocer la receta de la caldereta ésa, conozco bien Babia y los pastores desdentados son mi perdición :)

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  21. Anónimo1/09/2014

    Ah... Brillante!
    Cuánta razón!
    Lorena

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  22. Me he vuelto a leer el post, lo he buscado porque quería que mi costilla se lo leyera y no he podido evitarlo..jejeje
    Reitero una entrada magnífica... Besotes....se lo paso a mi chico

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  23. Anónimo1/24/2014

    chapó el artículo. y suma y sigue q te acabo de descubrir y me tienes leyéndote como una loca!! buscando la receta de kouign amman (se escribía así??) te he encontrado. gracias!!

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  24. Quiero conocerte, tengo que conocerte, necesito conocerte...

    Si no fuera por impedimento de bigamia ¿te casarías conmigo con independencia de que eso refuerce mi fama de bollera-mantequillera? Eres genial y única.

    Bromas aparte: tu trabajo es extraordinario. Con pocos blogs aprendo y me río tanto como con el tuyo. ¿Por qué la vida me ha llevado tan lejos de Bilbao? Te lo advierto... la próxima vez que vaya... te buscaré, :)

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  25. Ante esto y para no verlo desde el punto de vista negativo, podemos decir que las modas sirven para potenciar el consumo de ciertos productos, es como un marketing que acercará estos productos a mucha gente que quizás no conocían.

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