La cocina viejuna, qué es y cómo reconocerla

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¿Acaso la cocina viejuna se fue para no volver? De eso nada. Si vuestra nostalgia recalcitrante añora los sabores lisérgicos de los 80, eso tiene solución. La primera es ir a un bufé todo incluido de un hotel de Benidorm en temporada baja (donde podréis encontraros seguramente también a María Jesús y su acordeón). La segunda es cocinar en casa vosotros mismos y además, presentaros al Premio Nacional de Cocina Viejuna.

Durante estos días me han preguntado varias veces si la cocina viejuna es per se un asco, y si el concurso es coña marinera. Ni una cosa ni la otra. Igual que los anticuarios distinguen entre antigüedades y almoneda, yo distingo entre cocina histórica y viejuna, que sería la de los últimos cincuenta años pacá. En sí misma no era mala, pero sí horriblemente fea para nuestros cánones estéticos actuales. También tú te avergüenzas de haber llevado el pelo cardado o esas hombreras dignas de Locomía, aunque entonces creías que eran lo más... Y vuelven a ponerse de moda y te las vuelves a plantar. El viejunismo culinario no ha vivido aún ese revival (igual no lo merece) pero es entrañable recordarlo y dignificarlo. Y si es riéndonos un poco, mejor.

En caso de hayáis nacido después de 1995 o hayáis borrado vuestros recuerdos por terapia de hipnosis, quizás no sepáis exactamente cómo es la cocina viejuna. ¿No conocéis sus crímenes contra la humanidad ni el adictivo poder de la salsa rosa? No pasa nada, aquí estoy yo para ilustraros.

Veamos unos cuantos estremecedores ejemplos de viejunismo patrio, sacados de distintos números de la revista Paladar, una publicación mensual que abrió las puertas del infierno y cambió los destinos de las amas de casa españolas para siempre. Son fotos de diferentes años pero da igual, vais a ver que la fuerza es poderosa en ellas (la fuerza del Lado Oscuro, cuál si no).

Mejillones a la rusa
"Mejillones a la rusa" es una manera cosmopolita de llamar a un montón de ensaladilla con mejillones cocidos por encima. Como veis, la cocina viejuna es todo postureo, y se trata de convertir algo intrínsecamente apetecible en una obra de arte feísta. El pie de foto dice que "este plato de fácil preparación y óptimo aspecto puede servirse como entremés. Las rosadas cigalas y las mediaslunas de gelatina sirven de refinada decoración". Ole. También podemos comprobar que en los 70 darle al pimple duro mientras comías estaba bien visto: ésas pinzas de hielos las tienen mis padres de su lista de boda y también Don Draper en su oficina.

Fantasía de verduras
"Se hace muy buen papel ante los invitados si se presenta este plato con unos huevos duros en el centro, coronados con sombreritos de tomate maduro moteados de mayonesa. La decoración se completa con pepinillos cortados en abanico y rodajas de huevo duro". Mmmm qué rico... Sobre todo si combinas las setas alucinógenas con las galletas rancias que están detrás.

Cóctel de gambas de toda la vida
El cóctel de gambas fue uno de los grandes hits de la cocina viejuna: con sus lechugas de dos colores, sus gambas aferrándose al borde de la copa y su salsa rosa hecha a base de mezclar mayonesa y "catsup" (sic.). El lujo se notaba si se incluía un lecho de hielo picado en el fondo, que aguachinaba la mezcla dándole un punto especial. Por supuesto, que no falte el alcohol para pasar semejante trago.

ensalada Margarita
La ensalada Margarita (no se sabe si por la decoración, el nombre de la inventora o porque se acabaron los títulos exóticos) es un mondongo de pseudo-ensaladilla cubierta con mucha, mucha mayonesa. La mayonesa molaba en cualquiera de sus dos versiones, o casera con riesgo de salmonelosis, o comprada de marca Musa. No hago comentarios acerca de la flor de jamón york.

Galantina de pollo
Llegamos al meollo del viejunismo: la gelatina. Quizás por sus colores fosforitos, su textura plasticosa o porque antes de venderse en polvo era muy difícil de hacer y signo de estatus. La cuestión es que la gelatina se convirtió en la reina del viejunismo, secundada por sus amigos la Marquesa de Mayonesa y Don Huevo Hilado.

En la foto veis un perfecto ejemplo del horror, una galantina. O lo que es lo mismo, carne deshuesada rellena de cosas, prensada y cubierta de gelatina o áspic. Ñam buargh.

Huevos Aurora
Otro hit: los huevos cocidos rellenos. Gozaron de un alto grado de molaridad en los 70 y los 80, y aún te los hace tu cuñada para las meriendas campestres. La diferencia es que antes se adornaban así, con cosas sin sentido pero mucha simetría.

Pastel de atún
Otro morzongo de gelatina, esta vez rellena de pasta de atún. Os recordará a otros atentados contra la integridad de las personas como el pastel de merluza y el pudding de cabracho, que el señor Arzak puso de moda antes de tener chopocientas estrellas. 

Pastel de jamón
Con tres pares. Ésto es un pastel de jamón york triturado con nata y ¿qué más? GELATINA. Como no había suficiente gelatina en el mundo la masa de dentro, se la pusieron también alrededor y de adorno por el borde, no fuera a ser que alguien se quejara. El punto chic lo ponen las aceitunas intercaladas, que se podían meter en el copazo de vermú necesario para no tirarse por la ventana.

Pescado relleno de camarones y ostiones
Obviando la gracia que se os acaba de ocurrir con los ostiones, no sé qué más añadir. Es un pez cubierto de "mayonesa mezclada con pulpa de aguacate o jugo de espinaca", pero no es verde, es azul y me hace llorar. Cómo la hubieran gozado en aquellos tiempos con el despliegue de colorantes que hay ahora en el súper. Sobre el adorno de lechuga picada cruda (sí, es eso), tampoco hay comentarios.

Naranjas en su jugo
 Ya estaban tardando en salir las naranjas esculpidas. Lo raro es que normalmente estaban en un lado del plato, para hacer feo bonito, pero aquí encima quieren que te las comas con cáscara incluida.

Tarta cuatro chocolates
En los postres la cocina viejuna se cortaba un poco y se limitaba normalmente a las florituras de manga pastelera. Cuanto más mejunje mejor, resultando en que a veces debajo de la crema no había pastel, pero y qué. La decoración con manga pastelera se convirtió en asignatura troncal y grave adicción, teniendo como resultado las decoraciones churriguerescas sobre huevo cocido.


Si no os están sangrando los ojos todavía, estáis preparados para el próximo capítulo que será "Arte y ensayo sobre la cocina viejuna navideña". Cuidado.

* Fotos hechas con una Nikon D5300 cortesía de Nikon :)



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14 comentarios:

  1. Madre miaaaaa! Jajaja...me parto de risa leyéndote y las fotos....sin palabras! Pero lo del pez es muy...,,me ha encantado!

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  2. María M.12/03/2014

    Ya eres toda una trendsetter de esto del viejunismo gastrofestivo... Otros siguen tu estela!!!

    http://instagram.com/p/wIxHOClWul/?modal=true

    Mañana te veo en el evento del año...

    Abrazo!

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  3. La tarta de los Lannister!

    Este blog tiene un índice de molaridad considerable

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  4. Me has robado la idea!! Estaba pensando justo en una ensaladilla rusa. Yo la sigo preparando con su corona de aceitunas y huevo cocido. Y mi padre sigue preparando el cóctel de gambas tal y como aparece en la foto de tu post!! Genial, me encanta esto del viejunismo. Tengo que enviarte una foto de un libro que tengo de mi madre, a ver si lo encuentro :)

    La Dulceneta

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  5. Yo no voy a poder con este concurso. Además de mala leche suficiente como para joder un jamón o una merluza, hace falta demasiada paciencia. Lo primero, a malas, con una navaja en el pescuezo, me lo podría currar. Lo siguiente, viendo lo visto, está totalmente fuera de mi alcance. Por cierto, el ultramoderno trampantojo lo inventaron en los 80: una merluza que en pudin tiene forma de jamón y un jamón, que en pudin, tiene forma de merluza.

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  6. pero esa tarta me ha transportado a mis 4-10 años con la tarta de moka y mucha-mucha filigrana de manga pastelera. Que rica estaba y como te decía: "te quiero, te quiero" en cada una de las curvas de la churriguería!!

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  7. Pues nosotras tenemos, heredadas, las copas con cuengo protege-hielo para el cocktel de gambas... Nosotras las usamos y se te ha olvidado decir lo del palmito, si a un cocktel de gambas no le pones palmito no es todo lo viejuno que debiera. Guauff!

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  8. Joe. Si es que molas mucho, y punto.
    Tus entradas históricas.
    Tus entradas literarias.
    Tus recetas "pobres".
    Tus recetas tradicionales.
    Esta nueva colección viejuna, valga la rebuznancia.
    El buen gusto que tienes y lo bien que escribes.
    Y por encima de todo, lo que me río.

    Mil gracias por este bloj! yo de mayor, biscayenne. (igual eres más joven que yo, pero eso da igual, jaja)

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  9. Maravillado! Vale la pena "revivir" y "rememorar" estos clásicos platillos y sus barrocas decoraciones. Demasiadas vivencias que me llegan nuevamente. Excelente trabajo y a seguir adelante.

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  10. Lo que me acabo de reír. Genial. Los Huesos Aurora son veneno, no? . Digo...

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  11. ¡¡¡¡Madre mía, cuánto despliegue viejuno veo por aquí!!!!

    ¡¡¡¡Y yo que me pasaba por aquí para invitarte a un sorteo!!!!! ¿Y ahora cómo te lo digo yo después de todo lo que he visto por aquí?
    Bueno, he organizado un sorteillo navideño de un libro de recetas, pero me temo que no es nada viejuno. Pero si que es muy especial, ya que lo he escrito yo y además incluye cuentos. Se llama "Chef Junior y el libro de las recetas con cuento".
    Si quieres participar te invito a que visites mi blog. Te dejo el link del post: http://homefoodmadrid.blogspot.com.es/2014/12/bizcocho-de-yogur-para-un-cuento-de.html
    Es muy fácil, solo hay que dejar un comentario: ¿A quién le regalarías un Chef Junior?
    Muchas gracias y un abrazo

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  12. Tengo al mismo tiempo hambre y ganas de vomitar :S

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  13. ¡¡Genial!!!
    Yo, anuncio ya que me presentaré (aunque acabo de enterarme).¡ Voy a darlo todo! ¡ A por el primer premio!!!!

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